Los Salares de Makgadikgadi, el desierto blanco

Los Salares de Makgadikgadi son un terreno que, a vista de pájaro pueden confundir. Si no fuera por las elevadas temperaturas y por el sabor a sal del suelo, podríamos a simple vista pensar que nos encontramos en el polo norte. Todo blanco, sin vegetación, sin fauna. Sin embargo, este increíble paisaje blanco se encuentra nada más y nada menos que en África. Nada más diferente de las gélidas tierras del polo norte. En efecto, los Salares de Makgadikgadi constituyen uno de los lugares más especiales del sur de África, concretamente en Botsuana.

Los Salares de Makgadikgadi son una salina situada en el noroeste de Botswana, un país africano del sur del continente que limita con Sudáfrica al sur, Namibia al noroeste y Zimbabue al este. Está situado al suroeste del Delta de Okavango y está rodeado por el desierto del Kalahari. Los Salares de Makgadikgadi son uno de los mayores territorios salados del mundo, con más de 16.000 km2. Los salares no conforman una única zona salada, sino que son un territorio que tiene diferentes cuencas de sal. Se encuentran separadas entre sí por dunas y arena, pero están situadas en la zona de Makgadikgadi. Las más importantes son las de Sua, Nxai Pans y Nwetwe.

Su localización es un antiguo lago, el lago Makgadikgadi, que se secó y evaporó hace miles de años y dejó una gran capa de sal. De hecho, esta zona había sido un territorio especialmente fértil, llena de lagos, ríos y bosques, que se secó fruto de un gran cambio en el clima de la zona, en el paleolítico medio, hace algo menos de 150.000 años. 

Clima y vegetación de los Salares de Makgadikgadi

El clima de la zona de los Salares de Makgadikgadi es seco durante la mayor parte del año, cuando el terreno se vuelve árido, seco y árido. De hecho, por lo que a vegetación respecta, es muy limitada, solo unos pocos baobabs decoran el paisaje. El más importante es el árbol de Chapman, un enorme baobab de más de 3.000 años que sirve de orientación en medio del desierto de sal. 

Los baobabs son árboles que se adaptan perfectamente a climas áridos y secos como los salares de Makgadikgadi.
Autor: hbieser
De Pixabay

Sin embargo, durante la corta estación de lluvias, el paisaje cambia por completo. Los lagos se llenan de nuevo, los ríos vuelven a bajar llenos de agua, la vegetación revive y la fauna vuelve a la zona. En esta época de lluvias se pueden observar grandes manadas de cebras y ñus, que están en periodo migratorio. También se pueden ver antílopes, jirafas, gacelas, elefantes y otras especies autóctonas como la hiena parda.

Restos prehistóricos en los salares

Los Salares de Makgadikgadi, más allá de la belleza del presente, son un gran pozo de historia. Los salares están plagados de fósiles y restos prehistóricos que quedaron para la historia antes del proceso de evaporación de los lagos. Algunos datan de hace más de 300.000 años.

Además, algunos estudios que se han hecho en la zona sugieren que el homo sapiens moderno comenzó a evolucionar en esta zona de África. Sería hace unos 200.000 años, cuando era una zona muy fértil y favorable a la evolución de la especie.

Por: Kabore

Bibliografia